Noviembre 2013

Claves:

 

  • Temperaturas en aumento.
  • Alta intensidad de luz.
  • Incremento de nitrógeno disponible en el suelo.
  • Máximas tasas de crecimiento.


Objetivos:

 

  • Maximizar utilización del forraje: pastoreo y reservas.
  • Definir manejo para mantener calidad del forraje ofrecido.
  • Ajustar procesos de henificación y ensilaje para obtener reservas de alta calidad.
  • Preparar pasturas para el verano.
  • Implementar pastoreos más frecuentes con altas cargas.


Recomendaciones prácticas:

 

  • Asegurar recuperación (descanso) de pasturas pastoreadas durante el invierno y principios de la primavera.
  • Iniciar cortes para rollos en lotes diferidos o en pasturas de primer año.
  • Acelerar frecuencia de pastoreo a menos de cuatro semanas en pasturas base gramíneas perennes. Mantener remanentes no inferiores a 5 cm (600-800 kg MS/ha).
  • Controlar floración combinando pastoreos con cortes.
  • Monitorear y controlar plagas.


Grama Rhodes:

 

  • Continuar con aplicaciones de glifosato sobre rebrote de gramón o pelo de chancho.
  • Comenzar siembras de Grama Rhodes Barenbrug a partir del 15 de Noviembre.
  • Tener en cuenta pronósticos climáticos:

- Buena disponibilidad de agua en los primeros 20 cm del suelo.
- No sembrar sobre suelos secos. Esperar lluvias o sembrar con altas probabilidades de lluvia en la semana posterior alasiembra.

  • Sistema de siembra: debe asegurar que la semilla quede en superficie.

- Siembra en líneas con máquinas de siembra directa, al chorrillo (sembradoras de grano fino), cajones alfalferos o al voleo (esparcidores, fertilizadoras pendulares o siembra aérea).
- Usar rastras livianas o rolo para mejorar el contacto de la semilla con el suelo.
- En el caso de siembra directa regular los discos de siembra y las ruedas tapadoras para que la semilla quede a la menor profundidad posible.

  • Densidad de siembra: 8 –-10 kg semilla/ha.


Verdeos:

 

  • Mantener cerrados o reducir dotación para permitir semillazón de raigrás en promociones.
  • Últimos pastoreos, henificación o ensilaje de pasturas de raigrás que pasan a verdeos de verano.


Alfalfa:

 

  • Diferir alfalfas de primer año sin latencia invernal ya pastoreadas hasta lograr 50% de floración.
  • En alfalfas de latencia invernal intermedia diferir primer pastoreo hasta alcanzar 10 % de floración.
  • Aumentar frecuencia de pastoreo en cultivares sin reposo invernal ya implantados.
  • Pastorear o cortar cuando se alcanza el estado entre botón floral y 10% de floración.
  • Iniciar cortes para reservas forrajeras.


Manejo del pastoreo en lotes sin piso por exceso de lluvias

 

En las situaciones en las que sea inevitable pastorear lotes en esta situación se recomienda:

  • Agrupar animales por categorías, peso vivo o estado fisiológico para definir estrategias de alimentación según requerimientos y objetivos de producción.
  • Definir parcelas o lotes de sacrificio para reducir el área que será afectada por pisoteo. Es preferible prolongar la ocupación de esas áreas, antes que acelerar la rotación y afectar todo el lote. Considerar piquetes en desuso cercanos al casco, calles internas, pasturas degradadas, callejones de aguadas y lotes de loma con tosca o suelos livianos.
  • Evitar movimientos innecesarios de los animales. Establecer entradas alternativas a las parcelas de sacrificio para evitar el pisoteo repetido sobre las mismas áreas.
  • Considerar que los lotes bajos con suelos salinos o alcalinos estarán expuestos a excesos de agua durante lapsos más largos y que su recuperación será mucho más lenta. Establecer como prioridad no concentrar animales en esas áreas. En todos los casos reducir los eventos de pisoteo con suelo saturado y controlar la reducción de cobertura por sobrepastoreo que provocará mayor evaporación, ascenso de sales y degradación productiva cuando el agua superficial se retire.
  • Es imprescindible la suplementación para mantener la carga, evitar pérdidas de peso o condición corporal y extender el tiempo de ocupación en las áreas de sacrificio. Esto acelerará la recuperación de todo el sistema de producción una vez que las condiciones se normalicen.
  • Consultar con nutricionistas las alternativas de suplemento a asignar según disponibilidad, precios y requerimientos de las distintas categorías. Proyectar necesidades considerando un período mínimo de recuperación de la base forrajera remanente de un mes a partir de la normalización de las condiciones.