Marzo 2017

Claves:

 

  • Período óptimo de siembra de pasturas y verdeos.
  • Época clave para definir productividad y persistencia de pasturas.
  • Adecuados niveles de agua disponible en el suelo.
  • Monitorear continuamente disponibilidad de forraje y condición productiva de las pasturas.
  • Ajustar manejo de siembra.
  • Decidir cortes y pastoreos de limpieza y descanso otoñal para todas las pasturas.
  • Recomposición de la base forrajera tras la sequía.
  • Permitir recuperación de pasturas afectadas.


Objetivos:

 

  • Implementar plan de siembras y renovación de pasturas.
  • Potenciar rebrote y persistencia futura de las pasturas: limpieza de fin de verano; descanso otoñal; refertilización.
  • Asegurar adecuada implantación de verdeos y pasturas.
  • Control oportuno a tiempo de malezas e insectos.


Recomendaciones prácticas:

 

  • Recorrer frecuentemente las pasturas para evaluar disponibilidad y determinar circuitos de pastoreo.
  • Definir y aplicar fertilización de base para pasturas a implantar y refertilización de pasturas en producción. Dosis y fuentes de nutrientes según tipo de suelos, requerimientos y resultados de análisis de suelos.
  • Efectuar cortes de limpieza y pastoreos intensos para remover cañas, restos secos y excedentes de producción estival.
  • Asegurar barbechos eficientes para acumular agua en lotes que van a siembras tempranas: controlar malezas y promover la infiltración de lluvias mediante laboreos.
  • Aplicar herbicidas selectivos en pre-emergencia (flumetsulam; diflufenican) en lotes a sembrar con pasturas que incluyan leguminosas.
  • Mantener carga adecuada según disponibilidad de pasto y efectuar pastoreos rotativos sobre pasturas base agropiro.
  • Aplicar descansos de 30-40 días luego de pastoreos o cortes intensos en pasturas consociadas. Para asegurar llegada de luz a la corona que promueva el macollaje y permitir la resiembra de especies como Lotus tenuis y corniculatus, trébol blanco, cebadillas y agropiro.
  • En condiciones de adecuada disponibilidad de agua, sembrar verdeos y lotes a promocionar con raigrás. Elegir cultivares según su ciclo de producción y precocidad al primer pastoreo. Considerar perfil de demanda de forraje y situación de la cadena forrajera.

 

Cultivares Barenbrug:


Barturbo: Máxima producción invernal; amplia adaptación y versatilidad: pastoreo, heno, silaje.
Jumbo: Adelanta primer pastoreo; ciclo corto a floración; verdeos intercalares entre cultivos.
BAR HQ: Combina alta productividad con excelente calidad; apto para verdeos intensivos.
Ribeye: Rústico y sano; alta producción Junio-Agosto; para promoción y ambientes menos favorables.

 

  • Continuar siembras de Triticale INTA Espinillo en suelos bien drenados.
  • Monitorear y controlar aparición de plagas: pulgones moteado y negro, trips e isocas u orugas. Consultar por umbrales críticos y alternativas de control.


Alfalfa:

 

  • Evaluar situación de cada lote según situación climática, tipo de suelo, manejo anterior y potencial de la pastura (edad, densidad, cultivar).
  • Evaluar situación de cada lote después de la sequía. Definir estrategia de intersiembra de verdeos o pasturas de rotación corta (cebadilla; trébol rojo; achicoria; raigrás híbrido o perenne) sobre lotes con baja población remanente.
  • Renovar lotes con menos de 50 plantas/m2; 30% de plantas con coronas y raíces afectadas por enfermedades o insectos; más de 40 % de suelo desnudo o cubierto por malezas.
  • Ingresar a los lotes cuando los rebrotes de la corona alcancen 6-8 cm.
  • Cortes de limpieza en alfalfas que se pasaron o enmalezaron durante el verano.
  • Permitir descanso otoñal mínimo de 40 días en los alfalfares. Para recuperación de plantas y acumulación de reservas.
  • Monitorear y controlar malezas e insectos plaga en pasturas establecidas.
  • Control permanente de la calidad de siembra.

 

Claves a considerar:

 

  • Definir cultivares y mezclas a utilizar.
  • Usar semilla Barenbrug certificada de alto poder germinativo y pureza.
  • Preferir semilla peleteada BarPower. Tratada en origen con insecticidas, fungicidas, inoculantes y promotores del crecimiento. 
  • Profundidad de siembra: siempre inferior a 1.0 cm.
  • Usar herbicidas selectivos pre-emergentes.
  • No retrasar la siembra.
  • Ajustar densidad de siembra para lograr poblaciones de 250 plantas/m2.