Julio 2015

Claves: 

 

  • Bajas temperaturas, heladas, días cortos, muy baja intensidad de luz.
  • Disponibilidad de agua en el suelo variable según regiones.
  • Reducido aporte de nitrógeno del suelo.
  • Mínimas tasas de crecimiento de pasturas perennes y alfalfares.
  • Optimizar eficiencia de aprovechamiento de los recursos forrajeros. 
  • Ajustar manejo del primer pastoreo. Evitar defoliaciones intensas y daños por pisoteo.
  • Maximizar efecto aditivo de la suplementación con granos y reservas forrajeras.

 

Objetivos:

 

  • Administrar el pasto disponible y controlar asignación de reservas forrajeras.
  • Manejar áreas foliares más bajas con descansos prolongados. Para utilizar mejor la escasa luz incidente, maximizar la producción de hojas nuevas y mantener reservas en las plantas.
  • Planificar balance forrajero y proyectar uso de reservas.
  • Asegurar rápido rebrote de las pasturas en la primavera temprana. 
  • Manejar las alfalfas para adelantar y maximizar su producción primaveral.
  • Mantener monitoreo y control de insectos y malezas.

 

Recomendaciones prácticas:

 

  • Seguimiento de la oferta, calidad y composición de las pasturas. Recorridas semanales. 
  • Impedir daños por pisoteo, retirando los animales cuando hay poco piso por acumulación excesiva de agua en el suelo.
  • Considerar lotes de sacrificio para concentrar animales y suplementarlos cuando ocurren heladas o no hay condiciones adecuadas de piso.
  • Comenzar el despunte de pasturas sembradas temprano en el otoño con categorías livianas (terneros de destete; novillitos; vaquillonas). Controlar daños por pisoteo y evitar arrancado de plantas. Se recomiendan pastoreos rotativos con una duración menor a tres días con alta carga animal. 
  • Entrar con los animales a las parcelas cuando se levanta la helada. 
  • El rebrote de pasturas consociadas base festuca, pasto ovillo y cebadillas perennes pastoreadas en este mes puede demorar de 60 a 100 días. Mantener pastoreo rotativo, alturas de ingreso de 15-20 cm (1200 – 1500 kg MS/ha) y remanentes no inferiores a 5 cm. En praderas establecidas se puede prolongar la ocupación de las parcelas hasta 10 días, con suministro de rollos y/o silaje. 
  • El crecimiento de las pasturas de agropiro es mínimo. Administrar el forraje disponible mediante pastoreos controlados con remanentes de 6 cm. 
  • En pasturas sembradas con cultivo acompañante con excesivo desarrollo se puede adelantar un despunte inicial rápido y con categorías livianas. Restricciones: condiciones de piso firme; leguminosas y gramíneas perennes con buen anclaje. Para controlar competencia por luz, agua y nutrientes y aprovechar forraje acumulado por el verdeo. 
  • Continuar con monitoreo y control de malezas invernales. Consultar por los problemas de fitotoxicidad y baja eficiencia de acción que provocan las bajas temperaturas sobre distintos herbicidas (2-4 DB; bromoxinil; diflufenican). 
  • Se han observado ataques severos de gusano blanco y gusano alambre, particularmente en pasturas que incluyen gramíneas. El control post-emergencia de estas plagas es generalmente ineficiente por la localización de las larvas y sus hábitos alimenticios. 
  • El umbral de control para pasturas con gramíneas es de 6 larvas/m2 y para alfalfa 3 larvas/m2. 
  • Una alternativa es la combinación de clorpirifós @ 800 cc/ha + 30 cc/ha de fipronil (Clap). También se ha recomendado la inclusión de imidacloprid @ 200 cc/ha. La aplicación debe hacerse con pronóstico de lluvia. 
  • En casos de ataques severos se han obtenido buenos resultados incorporando clorpirifós granulado 15% @ 20 kg/ha.

 

Verdeos:

 

  • Estimar velocidad del rebrote en cada parcela luego del pastoreo. Ajustar secuencia y duración de cada pastoreo para repetir defoliación en el momento justo. 
  • Pastorear con acumulaciones de 20-25 cm (1500 – 1800 kgMS/ha) de altura dejando un remanente de 8 a 10 cm.
  • Prever lapso de rebrote de 40 a 60 días. 
  • Retirar los animales en caso de lluvia o encharcamiento.
  • Considerar encierre nocturno sobre rastrojos, campo natural, praderas degradadas o verdeos de verano diferidos.
  • Los verdeos pueden emplearse como suplementos proteicos implementando pastoreos por horas. El pastoreo es restringido a un período de 1 a 4 horas por día, preferentemente a la tarde. Controlar asignación y consumo de forraje previsto y manejar la dieta incluyendo combinaciones de silaje, rollos, sorgo/maíz diferido, granos y pasturas.

 

Alfalfa:

 

  • El manejo apunta a utilizar el forraje remanente del otoño y a ajustar estrictamente el pastoreo en cultivares sin reposo invernal. 
  • El manejo en pasturas consociadas se define en función del aporte de la gramínea acompañante evitando en todos los casos pastoreos por debajo de 5 cm.
  • En alfalfas con actividad invernal aplicar criterio de ingreso con plantas de 20 cm para mantener una alta proporción de hojas jóvenes, resistentes a las heladas. Los pastoreos se pueden alargar a 10 días controlando que no se consuman rebrotes basales. 
  • El orden en que se produce el pastoreo determinará el orden en el que las parcelas estarán disponibles para ser pastoreadas nuevamente en primavera.
  • No compensar falta de pasto en invierno con sobrepastoreo de las alfalfas. Usar reservas forrajeras, granos y verdeos.
  • Evitar en todos los casos daños a las coronas por pisoteo en suelo húmedo o con heladas.
  • Adelantar pastoreo de alfalfas sembradas temprano que pierden hojas por enfermedades foliares.
  • Monitorear y controlar malezas preferentemente luego del último pastoreo de invierno.
  • Evaluar semanalmente aparición de pulgones. Anticipar control de pulgón negro cuando se detecten 5 individuos por planta. Transmite el virus de las enaciones que provoca pérdida temprana de plantas y reduce su potencial productivo en forma permanente.