Junio 2016

Claves:

 

  • Bajas temperaturas, heladas, días cortos, con baja intensidad de luz.
  • Buena disponibilidad de agua en el suelo.
  • Adecuado suministro de nitrógeno. 
  • Reducción progresiva de las tasas de crecimiento de pasturas perennes y alfalfares.
  • Proyectar disponibilidad de pasto para el invierno. Definir áreas efectivas de pastoreo y condición productiva de cada recurso forrajero disponible. 
  • Controlar implantación de nuevas pasturas. Cuantificación de logros. 
  • Evitar pastoreos prematuros de pasturas nuevas y sobrepastoreo de pasturas establecidas.
  • Corregir desequilibrio de dietas. Balancear los bajos niveles de materia seca y el exceso de proteína en las pasturas con grano y reservas forrajeras (silo, heno, sorgo/maíz diferidos) que aporten fibra y energía. 
  • Definir programa de asignación de pasturas y recursos forrajeros según requerimientos de cada categoría animal. Priorizar categorías de recría e invernada, vacas de cría con condición corporal deficiente y vacas lecheras de alta producción.

 

Objetivos:

 

  • Ajustar manejo de las pasturas para potenciar la producción invernal.
  • Potenciar la recuperación de pasturas afectadas por excesos de agua.
  • Controlar intensidad y frecuencia del pastoreo. Manejar áreas foliares remanentes altas y descansos prolongados.
  • Realizar inventario de pasturas y recursos forrajeros para el invierno.
  • Planificar balance forrajero y proyectar uso de reservas.
  • Combinar uso de pasturas con verdeos de invierno y suplementos.
  • Mantener monitoreo y control de insectos y malezas.

 

Recomendaciones prácticas:

 

  • Seguimiento de la oferta, calidad y composición de las pasturas. Recorridas semanales. 
  • Definir áreas de sacrificio para concentrar animales en zonas afectadas por anegamiento. 
  • Evitar sobrepastoreo que alarga el invierno y retrasa el inicio del crecimiento primaveral. 
  • Pasturas consociadas base festuca, pasto ovillo y cebadillas perennes: mantener pastoreo rotativo, con frecuencia mayor a 40 días, alturas de ingreso de 10-15 cm y remanentes no inferiores a 5 cm. 
  • En pasturas de agropiro debe respetarse una acumulación de forraje de 15 cm con intensidades de pastoreo de 7-8 cm. 
  • Mantener diferimiento de grama Rhodes de primer año. En pasturas ya implantadas comenzar pastoreos controlados con suplementación asegurando remanentes de por lo menos 30 cm de altura. 
  • Comenzar oportunamente la suplementación para sostener altas cargas y evitar el uso prematuro de pasturas todavía en implantación. Prevenir pastoreo excesivo de praderas y verdeos que provocan posterior reducción en su potencial productivo. 
  • Control de malezas. La estrategia dependerá de las malezas presentes y de los componentes de la pastura. Aplicar herbicidas en los 120 días post-emergencia de las pasturas sembradas este año. 
  • Las aplicaciones se deberán realizar en forma temprana, cuando las leguminosas tengan entre 4 a 6 hojas verdaderas y las gramíneas se encuentren en estado de macollaje temprano. Las malezas deben ser pequeñas, de 2 a 3 hojas o rosetas de 5 cm de diámetro.
  • El raigrás naturalizado puede convertirse en una maleza agresiva. Aplicar graminicidas en alfalfares puros o controlar competencia adelantando pastoreos en pasturas consociadas. 
  • En cada caso asesorarse con profesionales para decidir aplicación de herbicidas: productos activos, dosis, momento y calidad de la pulverización. 
  • Tener en cuenta condición de suelo firme y en lo posible evitar los daños por pisoteo cuando ocurren heladas.

 

Verdeos:

 

  • Estimar velocidad del rebrote en cada parcela luego del pastoreo. Ajustar secuencia y duración de cada pastoreo para repetir defoliación en el momento justo. 
  • El ingreso de los animales al potrero debe realizarse cuando el verdeo tenga aproximadamente 20 cm de altura lo que permite que no exista limitaciones al consumo. Prever pastoreos cada 35-40 días. 
  • Las siembras tardías de raigrás o triticale tienen excelentes resultados como rastrojos verdes para pastoreo en planteos de siembra directa o aérea; para cultivos de cobertura entre cultivos de verano o para reservas forrajeras (heno, silo). 
  • Pastorear luego de las 10 de la mañana o a la tarde. Ofrecer forraje que aporte fibra (rollos) y energía (silaje). 

 

Alfalfa:

 

  • • En pasturas consociadas definir manejo del pastoreo en función de la gramínea acompañante. 
  • • En alfalfas con actividad invernal aplicar criterio de ingreso a las parcelas cuando los rebrotes de la corona alcancen 8–10 cm. Mantener criterio de entrada con plantas de 25-30 cm para reducir daño por heladas y permitir reposición de reservas en la raíz. 
  • • Monitorear y controlar malezas. Considerar efecto de heladas y fitotoxidad de herbicidas sobre plántulas. 
  • • Evaluar semanalmente aparición de trips y pulgones. Principalmente en las pasturas que sufrieron un reciente corte o pastoreo, ya que los rebrotes suelen ser los más afectados por ataques de pulgón. 
  • • Resolver control temprano apenas aparezcan daños. Los umbrales poblacionales dependen de la severidad del ataque y estado de desarrollo de las plantas.